Progre – Sismos

El modelo que hemos definido como “progresismo corporatocratico” funciona hace al menos una década en Argentina, Ecuador, Brasil, Uruguay y Venezuela. Este modelo gubernamental más allá de su aparente discursiva izquierdista responde, como es tradición  histórica de nuestra región, a las necesidades geopolíticas impuestas por la división internacional del trabajo en el mundo globalista. Este patrón podemos observarlo desde los intentos de liberación del siglo XIX como un subproducto de la Revolución Industrial y la expansión de la lógica monetario-capitalista por todo el mundo.

Lo interesante sobre este modelo político es que para lograr mantener a las masas confundidas y/o adormecidas en un dulce sueño de progreso y nacionalismo se han adoptado fuertes discursos de corte populista que se alimentan de viejas ideologias dualistas del tipo amigo-enemigo, como ser imperialismo-nacionalismo, socialismo-capitalismo, etc.

Esta “cosmética” recubre la esencia statuquoista de modelos embanderados detrás de doctrinas atractivas para poblaciones descontentas con el estado actual del mundo. Es importante que quienes se sienten atraídos a dichos discursos o que incluso hayan sido beneficiados momentariamente por sus políticas reconozcan y observen objetivamente que todos estos gobiernos en una década de administración han mantenido el modelo institucional de sus predecesores neoliberales e incluso no han dejado de profundizar la explotación indiscriminada de los recursos naturales estratégicos de sus territorios nacionales por parte de grandes corporaciones (públicas o privadas) que mantienen en sus directorios a representates directos de la corporatocracia globalista.  En todo caso hay que tener presente que ningùn gobierno progresista corporatocratico ha presentado medidas transformadoras de naturaleza estructural y sí han mantenido la lógica del sistema monetario internacional: maximización de beneficios pecuniarios al margen de los costos socio-ambientales. La lógica imperante en definitiva en la misma en todo este mundo gobernado por esta forma final de Capitalismo.

Es fundamental considerar que tal vez estas poblaciones han aceptado y legitimado este tipo de engaño por cargar en su haber psicológico colectivo (en su mayoría de forma inconciente) una fuerte indignación y desgaste por décadas infames. En estas tierras hemos sufrido el dolor de dictaduras militares abiertamente autoritarias; la rígida penetración del “libre mercado” con su férrea mano invisible financiera; el arribo de la abúlica democracia representativa liberal; la violencia exponencial del ensanchamiento de las desigualdadades socioeconómicas; la estupidificación estandarizada de mano de la escolarización prefabricadora; el entre-tenimiento de mentes desatentas por parte de la desinformación masiva; el afianzamiento de una maquinaria corporatocratica que vive de generar bonanzas monetarias para aquellos gobiernos que la aceitan y para aquellas corporaciones que están dispuestas a seguir las reglas del juego globalista…

Lo paradógico es que detrás de todo discurso de liberación nacional y popular se están aplicando políticas que responden a aquella misma lógica. Estamos expandiendo las fronteras de extracción de recursos naturales como si viviésemos en un mundo infinito, para cumplir con las ciegas necesidades voraces del actual paradigma mundial. El aspecto perverso de esta ecuación de encuentra en que tanto los gobiernos como las corporaciones enfocan todo su aparato propagandístico para ocultar la esencia corrupta de este modelo administrativo.  En este punto es importante tener en cuenta que a niveles geopoliticos no importa que sean medios públicos o privados ya que todas son herramientas de control mental poblacional.

Por un lado tenemos politicas “parche” de naturaleza meramente monetaria como ser: medidas de fomento de la producción básica, fomento del consumo cíclico de la población a partir de subsidios; generación de un mayor endeudamiento para aumentar las bases monetarias circulantes; etc. Esta situación de aparente crecimiento es parte de un ciclo que tiende, como ya nos ha demostrados tantas veces en la historia moderna el sistema monetario, a acabarse cuando es tiempo de generar una nueva crisis y concentrar los recursos de la economía real en pocas manos.

Quienes hoy se encuentran incómodamente adormecidos detrás de los bellos discursos de bicentenarios, revoluciones y repúbliquetas volverán a ver ante un nuevo terremoto sistémico. Cuando el sistema monetario en sus programadas crisis cíclicas vuelva a retirar sus capitales de la producción de “commodities” y se descubran que tras diez años de “crecimiento en el PBI o el IDH” la economía REAL no se ha fortalecido estructuralmente como para generan sostenibilidad inteligente y verdadera.

En todos estos países y más allá de la poderosa política desinformativa perpetrada por los gobiernos y los medios masivos de incomunicación existen movimientos campesinos, originarios y urbanos trabajando desde su propia voluntad para comunicar que sus tierras se encuentran bajo el influjo de la explotación indiscriminada, la contaminacion destructiva y el estado policial de control de la disidencia. Mientras que la misma dinámica de superviviencia de las grandes urbes como Buenos Aires, San pablo, Quito o Caracas mantienen a sus poblaciones divididas entre sí y adormecidas en la ilusión de turno mientras sus interiores literalmente se desangran bajo la operación de las grandes corpos, ya sean públicas o privadas.

Neoliberalismo Narcótico

Por otro lado tenemos los casos de Chile, Colombia y Méjico que responden a un modelo abiertamente neoliberal. En Chile el levantamiento estudiantil nos indica que afortunadamente no todos siguen dormidos placidamente bajo el “sueño americano” de consumo y felicidad prefabricada. La juventud latinoamericana en general nos anuncia que la transición y la evolución social es un proceso longitudinal a lo largo de las generaciones.

En Colombia y en Méjico, el sistema muestra su nefasta lógica maximizadora de beneficios y externalizadora de costos socio-ambientales a partir del jugoso negocio del narcotráfico. Negocio que, dicho sea de paso, involucra a los grandes grupos financieros y armamentistas del mundo que tienen mucho interés en utilizar los estupefacientes con el doble fin estratégico de deteriorar la capacidad de pensar de la población, al mismo tiempo que fomenta estados precarios de violencia que llevan a conflictos armados.

Como evidencian las cargadas desinformaciones internacionales, este tipo de conflictos tienden a trascender las fronteras estatales y crean una creciente demanda de armamento legalmente avalado por parte de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de los estados involucrados directa o indirectamente y , también, ilegalmente via mercado negro por parte de los traficantes.

Esta situación  además de ser funcional dentro de nuestro actual paradigma al mantener la rueda del sistema monetario global andando, fomenta cargadas agendas de división artificial entre pueblos y sociedades enteras; ejerce una forma de autocontrol demográfico y es sumamente provechosa para la industria armamentista y narcótica de la muerte.

Recordando las Raíces: Pueblos Esperanzados

 

A pesar de este cuadro oscuro, no podemos dejar de poner en foco la labor que están realizando todos nuestros  Pueblos Originarios al movilizarce para recuperar la Tierra que se les arrebató hace cinco siglos.

Ahora bien, es cada vez más claro para quienes profundizan en este movimiento, que su activación en pos de recuperar la Tierra, va más allá de reclamos territoriales. Más importante tal vez que estas manifestaciones frente a las “autoridades” de turno, es saber que están comunicando sus ancestrales conocimientos sobre el Universo, la Realidad, el Planeta Tierra, las plantas medicinales, la alimentación, las relaciones humanas, etc están siendo oídas con creciente atención por las nuevas generaciones.

Algo esta emergiendo de este proceso de putrefacción cultural y decadencia institucional. Causa-Efecto, el momento más oscuro es justo antes del amanecer y como dicen los originarios, la noche esta terminando y nos estamos despidiendonos del gélido invierno cósmico, debemos integrarnos y empezar a forjar una Nueva Cultura pensando y actuando para que las generaciones futuras reciban un mundo mejor en el cual poder desarrollarse al máximo de su (nuestro) potencial.  Nota relacionada: “Originarios de América – Yanomanis“.


Indice de CapítulosLa Transicion hacia el Paradigma de la Abundancia.

   Capitulo I - Emerge La Conciencia.

      Subcapitulos

         I-i -  Visión Panorámica: nuestro Mapa

         I-ii –  ¿Donde estamos? – El Paradigma de Escasez.

        I-iii – ¿Hacia donde vamos? – El Paradigma de Abundancia

        I-iv -  Economía Basada en Recursos